Historia de vida: La oportunidad de crecer junto a los hermanos y en una familia a la que se puede regresar siempre.

La oportunidad de crecer junto a los hermanos y en una familia a la que se puede regresar siempre.

Durante nueve años de vida Diana estuvo rodeada de cariño, afecto y de unión familiar junto a sus padres y sus tres hermanos. Desafortunadamente para Diana y sus hermanos el 12 de diciembre del año 2001, cuando se encontraban jugando y disfrutando de un día soleado, gozando de las vacaciones escolares y haciendo planes para esperar la llegada del niño Dios, recibieron la noticia de que sus padres acababan de fallecer. Este fatídico acontecimiento llevó a su tía paterna a sentir la responsabilidad de protegerlos; sin embargo su situación económica no le permitía cubrir las necesidades básicas de los niños, por eso cuando conoce de Aldeas Infantiles SOS, se acerca para presentar el caso de sus sobrinos y así, el 2 de febrero del año 2002 llega Diana con sus hermanos a lo que sería su nuevo hogar.

Ronda infantil en nuestra aldea infantil Floridablanca

Hoy Diana tiene 22 años y al preguntarle sobre su llegada a Aldeas Infantiles y su proyecto de vida ella responde: “Cuando llegamos a Aldeas nos pareció espectacular toda esa zona verde, esas casas tan bonitas y lo más hermoso era que podía crecer con mis hermanos en la misma casa, compartiendo nuestras vivencias, nuestros ratos de estudio y diversión, teníamos miedo de que nos separaran, pero gracias a Dios y a la organización no fue así”. 
 
A medida que crecía y pasaba el tiempo, su principal propósito fue superarse y cumplir sus sueños, sin embargo Diana quedó embarazada antes de terminar el bachillerato, como ocurre con tatas adolescentes y jóvenes de Colombia, motivo que no fue impedimento para que terminara sus estudios, pues recibió el apoyo de su familia de acogida para seguir adelante.
 
Fue madre,  conformó una familia y mantenía la ilusión de convertirse en docente. Tras la separación de su pareja afrontó dificultades económicas, sin embargo su permanente comunicación con sus hermanos y su familia de acogida permitió que su situación fuera conocida y pudiera recibir ayuda del programa en estos momentos difíciles.  
 
Después de retomar el apoyo del programa, Diana tuvo la oportunidad de concursar por un cargo de auxiliar pedagógica en el servicio de cuidado diario de niños y niñas de primera infancia del programa obteniendo excelentes resultados, luego continuó formándose en el área de atención a la primera infancia, donde también se destacó con su proyecto de grado grupal  “Deportes como método de aprendizaje”, que fue seleccionado para presentarlo ante la Secretaria de Educación. Actualmente Diana participa en un proyecto de investigación y sigue creyendo firmemente en sus sueños, en su familia y apostando por su futuro: “Todo los sueños son alcanzables si uno se lo propone, con amor, respeto y disciplina, solo son imposibles para aquellos que aún pudiendo, no logran hacer nada”.