Durante casi tres años, Julián estuvo lejos de la escuela. Después de atravesar dificultades de comportamiento y conflictos con compañeros y profesores, dejó de asistir y empezó a pasar gran parte de sus días en el parque de su barrio. En casa, su familia también enfrentaba retos en la comunicación, la convivencia y la estabilidad económica. La llegada de Aldeas Infantiles SOS marcó el comienzo de una nueva etapa. Con acompañamiento cercano, Julián encontró el apoyo que necesitaba para regresar a la escuela, retomar sus rutinas de estudio y afrontar con mayor confianza los desafíos de volver a empezar.

El proceso también involucró a su familia. Juntos participaron en espacios para fortalecer la comunicación, la crianza positiva, el establecimiento de límites y la prevención de violencias. Poco a poco, fueron encontrando nuevas maneras de relacionarse, escucharse y acompañarse. Su madre, además, recibió apoyo para fortalecer su emprendimiento de venta de empanadas y generar mejores oportunidades para el hogar.

Hoy, Julián vuelve a ver la escuela como un lugar donde puede aprender, crecer y construir su futuro. Y en casa, su familia continúa avanzando hacia un entorno más protector, con vínculos más fuertes y nuevas herramientas para enfrentar juntos los retos de cada día.

Julián es solo 1 de los más de 72 mil niños y niñas que actualmente tienen un proceso de restablecimiento de derecho en el país. En Aldeas Infantiles SOS trabajamos para garantizar que los niños, niñas y adolescentes puedan crecer en entornos familiares protectores, rodeados de amor, respeto y seguridad.

Al elegir este producto contribuyes a que más niños, niñas y adolescentes reciban el acompañamiento que necesitan para crecer protegidos y desarrollar todo su potencial.

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Si la historia de Julián te inspiró, conoce más.

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