septiembre 16 2021

La importancia de fortalecer los entornos familiares por los niños y las niñas.

Aldeas Infantiles SOS, hace parte de la alianza Joining Forces, que reúne a las seis ONG internacionales más grandes que trabajan con y para los niños y niñas. En el mes de septiembre, esta alianza presentó su más reciente informe “Fortalecer los entornos familiares para realizar los derechos de los niños y niñas”, en este artículo presentamos los principales aspectos de este informe.

El impacto de los entornos familiares en el desarrollo del niño y la niña

El cuidado de calidad que protege y promueve los derechos de niños y niñas comienza en los entornos familiares. Las familias son el entorno principal donde los niños y niñas pueden crecer, desarrollarse y establecer sus primeras relaciones. El cuidado que reciben tendrá consecuencias positivas o negativas en su desarrollo y en su relacionamiento con la comunidad a medida que crecen, hasta que llegan a la vida adulta.

Investigaciones muestran que uno de los factores más importantes en el desarrollo de un niño o niña es tener una relación estable y receptiva con un padre, madre, un cuidador u otro adulto referente. Por lo tanto, tal como se señala en el informe, es fundamental que los gobiernos asuman su responsabilidad de ayudar a los padres, madres y cuidadores a garantizar un entorno seguro y protector para que los niños y niñas crezcan y se desarrollen de manera adecuada. Los gobiernos también deben proteger a los niños y niñas cuando se vulneran sus derechos dentro o fuera de sus familias.

 

¿Qué lleva a la separación de niños y niñas de sus familias?

Son diversos los factores que conducen a la separación de niños y niñas de sus familias, que muchas veces podrían prevenirse con sólidas medidas de protección social y apoyo familiar. Según el informe, algunos de los principales factores de separación incluyen la violencia, el abuso, la negligencia y la explotación; la muerte o mala salud de los padres; la falta de acceso a la educación; la migración, crisis y conflictos; la discapacidad, la exclusión y la discriminación.

La posibilidad de que niños y niñas sean separados de sus familias puede reducirse mediante un sólido apoyo e inversión en las familias. Un enfoque comprensivo e integral del bienestar infantil, la protección y el apoyo familiar reduciría significativamente la separación innecesaria entre la familia y el niño o niña.

Uno de los desafíos clave en el desarrollo de políticas y medidas eficaces para prevenir la separación del niño o niña de su familia es la falta de datos precisos sobre los niños y niñas que viven en entornos familiares vulnerables, así como de los niños y niñas que han perdido el cuidado parental. Los datos deben recopilarse y desglosarse por género, edad, etnia, discapacidad y otros grupos que tradicionalmente están excluidos y para quienes se requieren políticas especializadas.

El impacto de la pandemia en las familias

En lo descrito en el reciente informe “Fortalecer los entornos familiares para realizar los derechos de los niños y niñas” queda claro que la pandemia de Covid-19 y las medidas para contenerla han creado estrés y una carga adicional para las familias, exponiendo la fragilidad o incluso la falta de sistemas de apoyo, y han exacerbado los factores que pueden conducir a la separación entre niños, niñas y familias.

 

Durante la pandemia, las rutinas de cuidado, el equilibrio entre el trabajo y la familia, la igualdad de género y otros aspectos claves de la vida familiar fueron desestabilizados. Los niños, niñas y las familias más pobres se han visto afectados de manera desproporcionada. Además, la prevalencia del trabajo de cuidado no remunerado en el hogar ha reforzado la desigualdad de género existente y ha afectado negativamente a las mujeres, que abandonan la fuerza laboral para cuidar de sus familias.

 

A esto se suma el aumento de las vulnerabilidades que pueden exacerbar los riesgos de separación entre la familia y el niño o niña, tales como:

 

  • 117 millones de niños y niñas podrían caer en la pobreza para 2021, lo que elevaría el número total de niños y niñas que viven en la pobreza a más de 700 millones a nivel global.
  • También podrían aumentar las muertes maternas y de niños y niñas menores de cinco años como resultado de la interrupción de los sistemas de salud y la disminución del acceso a alimentos.
  • Se podrían producir otros 13 millones de matrimonios infantiles que podrían evitarse entre 2020 y 2030.
  • Ha habido un aumento de las llamadas a las líneas telefónicas de ayuda para casos de violencia doméstica en muchos países desde el brote de Covid-19, mientras que se redujo el acceso a los servicios de protección infantil.

 

Compromisos con el fortalecimiento de entornos familiares

Para Joining Forces es necesario fortalecer los entornos familiares, y los sistemas de cuidado y protección social, por lo que señala que:

 

  • Los Estados deben mejorar la recopilación de datos y desagregarlos para garantizar que se cuente a todos los niños, niñas y sus familias. Todos los nacimientos deben ser registrados, y todos los niños y niñas deben contar con sus documentos de identidad para poder acceder a todos los servicios.

 

  • Los Estados deben facilitar un sistema de bienestar y de protección de la infancia sólido, bien financiado e integrado en el que los niños, niñas y las familias en condiciones de vulnerabilidad sean atendidos tempranamente, apoyados y provistos de servicios integrales.

 

  • Deben desarrollarse políticas y programas específicos para atender las necesidades de las familias tradicionalmente marginadas o en condiciones de vulnerabilidad, y evitar su separación. Esto incluye, entre otros, familias monoparentales, así como familias de minorías étnicas, comunidades indígenas, familias en situación de calle, personas con discapacidad o en situación de desplazamiento.

 

  • Los gobiernos deben continuar trabajando y fortaleciendo el apoyo a las familias durante y después de la pandemia mediante la ampliación de los beneficios para niños, niñas y familias.

 

  • Los gobiernos deben designar a los trabajadores y los servicios de bienestar y protección de la infancia como esenciales para que puedan contar con los recursos y el apoyo adecuados, incluyendo el acceso a las vacunas.
     
  • De acuerdo con las Directrices sobre las modalidades del cuidado alternativo de niños de las Naciones Unidas, los Estados deben garantizar que separar a un niño o niña de su entorno familiar sea una medida de último recurso.

 

  • Para los niños y niñas que están separados de sus padres, los Estados deben asegurar una variedad de opciones de cuidado alternativo de calidad que respondan a las necesidades individuales de cuidado de cada niño o niña, y que tengan como objetivo la reintegración a sus familias siempre que esta sea un entorno seguro y protector.

 

  • Todas las organizaciones de la sociedad civil con enfoque en los derechos de los niños y niñas, los funcionarios públicos, las comunidades religiosas y los profesionales especializados que trabajan con niños y niñas deben comprometerse a mejorar la participación de los niños y niñas en las decisiones que afectan directamente a sus vidas, incluyendo los procedimientos judiciales y administrativos. Esto también incluye el desarrollo de materiales adaptados a los niños y niñas que les permitan participar de manera significativa.

 

 Conoce el informe completo aquí: Joining-forces.org/publications/strengthening-families-childrens-rights