5 noticias de la niñez analizadas por una persona experta: 3 noticias que nos esperanzan y 2 noticias que nos indignan5 noticias de la niñez analizadas por una persona experta: 3 noticias que nos esperanzan y 2 noticias que nos indignan
agosto 4 2026

5 noticias de la niñez analizadas por una persona experta: 3 noticias que nos esperanzan y 2 noticias que nos indignan

Lo esperanzador

Noticia 1: Congreso aprueba la prohibición de la mutilación genital femenina

Recientemente el Congreso de la República aprobó de forma unánime, en los cuatro debates el proyecto de ley que busca su prohibición. La mutilación genital femenina es una práctica en la que se extirpa de manera parcial o total los órganos genitales externos de niñas, adolescentes y mujeres. Las congresistas que impulsaron este proyecto de ley fueron las congresistas Carolina Giraldo (Alianza Verde), Jennifer Pedraza (Dignidad y Compromiso) y Alexandra Vásquez (Pacto Histórico). Así como el activismo de lideresas como Juliana Domicó, consejera y representante de la Gran Nación Emberá quien afirmó “Las mujeres emberá hemos luchado desde el territorio y trajimos esa propuesta al Congreso de la República para que aquí nos ayudaran a que este sueño se convirtiera en realidad. Pero hoy quiero reiterar que esperamos que esta ley no se quede en letra muerta”

Colombia es pionero en Latinoamérica en tener una legislación que identifica y busca erradicar este tipo de violencia de género, que ha sido registrado a lo largo de 20 años en distintos territorios del país. Claudia Queragama, quien hace parte del resguardo en el Alto Andagueda en el Chocó, votó a favor del proyecto de ley e insistió en la aprobación de la propuesta declaró: “Me regreso muy feliz para mi comunidad. Nosotras, como mujeres, debemos defender a nuestras niñas. Esto era lo que necesitábamos que escucharan nuestras necesidades”

Karen Liseth Carreño, analista jurídica de abogacía e incidencia, comenta frente a esta noticia que en Aldeas Infantiles reconocemos que este hito legislativo nos exige entender que la prohibición legal es apenas el punto de partida para una transformación que debe ocurrir en el corazón mismo de las comunidades. Al ser un fenómeno profundamente arraigado en la estructura social de ciertos resguardos, su erradicación definitiva depende de un proceso sostenido de fortalecimiento familiar, donde el cuidado y la erradicación de cualquier tipo de violencia se conviertan en el eje de la vida comunitaria. No se trata de intervenir con un enfoque punitivo que fracture los lazos de las familias, sino de deconstruir desde el diálogo los mitos de aceptación social que perpetúan esta práctica.

Desde ahora, la labor de la sociedad civil debe enfocarse en empoderar a las familias como el primer escudo de protección para sus hijas, brindándoles herramientas conceptuales y apoyo social para que sientan la seguridad de cuestionar y transformar estas tradiciones sin temor a ser excluidas de su propio entorno.

Del mismo modo, la efectividad de la ley exige un diálogo técnico y constante con los funcionarios de los Sistemas Locales de Protección (ICBF, Comisarías de Familia, sectores de salud, etc), para diseñar protocolos claros y con enfoque étnico diferencial que superen el choque jurisdiccional, permitiéndoles actuar desde un enfoque étnico, pero sin vacilar en la defensa de los derechos prevalentes de la niñez. Al articular directamente a la institucionalidad pública con las familias y las autoridades tradicionales, se evitará que la norma sea ignorada en la ruralidad dispersa y se garantizará una protección real en el territorio.

Noticia 2: Consulta Nacional “El país de mis sueños”

NiñezYa una iniciativa de Alianza por la Niñez Colombiana realizó una consulta nacional a niñas, niños y adolescentes de 3 a 17 años, se realizó de mayo a julio de 2025, y allí expresaron cómo sería su país ideal, qué les preocupa y los obstáculos que reconocen y que impiden vivir en este país de sus sueños.

La consulta fue realizada por 1.916 niñas, niños y adolescentes, 1342 con edades entre 3 y 4 años, 347 entre 6 y 12 años y 227 entre 17 y 17 años. Los departamentos en que se llevó a cabo fue Antioquia, Arauca, Atlántico, Bogotá, Bolívar, Boyacá, Caldas, Cauca, Chocó, Córdoba, Cundinamarca, Huila, La Guajira, Magdalena, Nariño, Norte de Santander, Putumayo y Santander. Esta consulta es uno de los espacios de participación más amplio de la primera infancia en Colombia.

Aquí se pueden consultar los resultados y análisis de esta consulta

Cristina Urdaneta, coordinadora nacional de incidencia, comenta frente a esta noticia que escuchar la voz de niñas, niños y adolescentes no solo constituye un derecho reconocido en la Convención sobre los Derechos del Niño, sino también una condición indispensable para diseñar políticas públicas que respondan a sus necesidades, expectativas y realidades. Incorporar sus percepciones permite comprender, desde quienes viven cotidianamente las distintas formas de vulneración y protección, cuáles son los principales desafíos que enfrenta el país y qué transformaciones consideran necesarias para garantizar su bienestar. En este sentido, la consulta El país de mis sueños deja un mensaje contundente: las niñas, niños y adolescentes tienen una comprensión profunda de las realidades que afectan sus vidas y una visión clara del país en el que desean crecer. Sus respuestas evidencian que reconocen las distintas formas de violencia, las desigualdades y las dificultades que enfrentan muchas familias, pero también proponen un horizonte basado en la convivencia pacífica, la protección, el cuidado, la participación y el respeto.

Lejos de ser aspiraciones abstractas, sus planteamientos constituyen una agenda concreta para la acción pública.  Escuchar estas voces no solo garantiza su derecho a la participación, sino que aporta evidencia valiosa para orientar las decisiones del Estado y fortalecer las políticas públicas dirigidas a la niñez.

Sus relatos muestran que la violencia no es una realidad lejana ni excepcional, sino una experiencia presente en distintos ámbitos de su vida cotidiana. Pero,lejos de limitarse a identificar los problemas, las niñas, niños y adolescentes también expresan con claridad cuál consideran que es la principal respuesta: familias capaces de brindar amor, protección y seguridad. Sueñan con hogares donde los conflictos se resuelven mediante el diálogo, prevalezcan el respeto y el afecto, puedan expresar sus opiniones sin miedo y compartir más tiempo con sus familias. Asimismo, reconocen que para ofrecer estos entornos protectores las familias necesitan contar con condiciones materiales adecuadas, como alimentación, vivienda digna, educación, salud y espacios seguros para vivir y desarrollarse. Su mensaje es claro: fortalecer a las familias es una condición esencial para garantizar el bienestar y la protección de niñas, niños y adolescentes.

En este contexto, la voz expresada por niñas, niños y adolescentes constituye un llamado urgente al nuevo gobierno para situar a la niñez en el centro de la agenda pública. El próximo Plan Nacional de Desarrollo representa una oportunidad para priorizar políticas orientadas al fortalecimiento de las familias, la prevención de las violencias, la garantía de entornos seguros y protectores y la consolidación de un sistema integral de protección que permita reducir las vulneraciones de derechos. Escuchar a la niñez implica reconocer que sus aspiraciones no son ideales inalcanzables, sino una hoja de ruta para construir un país donde todas las niñas, niños y adolescentes puedan crecer protegidos, participar plenamente y desarrollar su proyecto de vida en familia.

Noticia 3: Congreso de la República aprueba la Ley Sara Sofia

El Congreso de la República aprobó la ley estatutaria "Alerta Colombia" (o Ley Sara Sofía), un mecanismo de respuesta inmediata que obliga a activar la búsqueda masiva de niños, niñas y adolescentes desaparecidos en un tiempo máximo de una hora tras el reporte de sus cuidadores o del ICBF. Este sistema operará mediante la difusión gratuita y prioritaria de datos de identificación y fotografías en teléfonos móviles de la zona del suceso, canales digitales, medios de comunicación y puntos fronterizos, expandiéndose geográficamente si es necesario. La normativa busca el manejo seguro y la posterior eliminación de los datos biométricos una vez el niño o niña sea localizado, e impone al ICBF y a Medicina Legal la obligación de rendir informes anuales al legislativo para evaluar y fortalecer la efectividad de las estrategias de protección y prevención en todo el territorio nacional.

Karen Liseth Carreño, analista jurídica de abogacía e incidencia, resalta frente a esta noticia que la aprobación de la Ley Sara Sofía y la creación de la Alerta Colombia constituyen un hito fundamental que subsana un vacío histórico al eliminar la espera de las 72 horas y fijar un límite obligatorio de una hora para activar la búsqueda masiva. Al armonizar los procedimientos internos con los estándares internacionales de debida diligencia de la Corte Interamericana de Derechos Humanos y equilibrar la difusión con el derecho al Habeas Data mediante la eliminación inmediata de registros tras la localización, la norma redefine el papel del Estado ante la desaparición de las niñas y niños.

A partir de ello, se vienen nuevos desafíos que radican, entre otros, en lograr que la ciudadanía conozca a fondo este mecanismo, se apropie de él y lo entienda como una herramienta de corresponsabilidad social en la protección de la niñez. Para que la Alerta Colombia sea verdaderamente efectiva, los procesos de sensibilización y pedagogía social deben situar a las familias en el centro de la estrategia, empoderando a las personas cuidadoras como los primeros agentes capaces de activar la ruta de manera oportuna y sin dilaciones. Mediante un tejido comunitario informado y consciente de su rol activo en la difusión y reporte se podrá transformar este desarrollo tecnológico en un escudo vivo y cotidiano que resguarde la integridad de los niños, niñas y adolescentes en el país.

La voluntad política territorial, sumada a la apropiación ciudadana y al empoderamiento de las familias, es lo que permitirá consolidar una verdadera estrategia que reaccione de manea contundente frente a la desaparición de cualquier niño o niña en el país.

  • https://www.alcaldiabogota.gov.co/sisjur/normas/Norma1.jsp?i=193306
  • https://www.elespectador.com/judicial/asi-funciona-la-ley-sara-sofia-para-agilazar-la-busqueda-de-ninos-y-ninas-desaparecidos-en-colombia/

Lo indignante

Noticia 4: caso de negligencia infantil en Tolima

El pasado 27 de mayo ocurrió un grave caso de negligencia, que le costaría la vida a Mía Cataleya una bebé de seis meses; en un primer momento se pensó que había sido víctima de violencia sexual; sin embargo, el Instituto de Medicina Legal aseguró que no fue víctima de abuso sexual infantil, el motivo de su muerte se debió a negligencia, ya que durante varios días tuvo congestión nasal, tos, fiebre alta, convulsiones y la omisión del cuidado hizo que la afección derivara a una neumonía que comprometió su pulmón derecho, lo que la llevaría a la muerte.

Cristina Urdaneta, coordinadora nacional de incidencia, afirma que la muerte de Mia, de seis meses, constituye una tragedia que invita a ampliar la comprensión sobre las distintas formas de violencia y vulneración de derechos que afectan a la niñez. Con frecuencia, el debate público se centra en hechos de agresión física o violencia sexual; sin embargo, el abandono, la negligencia y la omisión en el cuidado también representan graves vulneraciones que pueden tener consecuencias irreversibles y que requieren la misma atención y capacidad de respuesta por parte del Estado, las familias y la sociedad.

 Si bien corresponde a las autoridades judiciales establecer las responsabilidades dentro del proceso en curso, este caso pone de manifiesto la importancia de garantizar que toda niña y niño reciba atención, cuidado y acceso oportuno a los servicios de salud, especialmente cuando existen señales que ponen en riesgo su vida o su bienestar.

La primera infancia es una etapa de especial vulnerabilidad, en la que niñas y niños dependen por completo de las personas adultas para satisfacer sus necesidades básicas y proteger su vida. Cuando ese deber de cuidado no se ejerce de manera adecuada, las consecuencias pueden ser devastadoras. La negligencia no solo compromete su salud y su desarrollo, sino que, en los casos más graves, como el de Mia puede ocasionar la pérdida de la vida.

Más allá de las responsabilidades penales que determine la justicia, este caso debe llevarnos a una pregunta de fondo: ¿qué falló antes de que Mia perdiera la vida? La prevención exige analizar si existió un acceso oportuno a los servicios de salud, si hubo alertas tempranas, acompañamiento institucional y redes de apoyo suficientes para responder a una situación de riesgo. La protección de la niñez no comienza cuando ocurre una tragedia ni cuando interviene el sistema judicial; comienza mucho antes, fortaleciendo las capacidades de cuidado de las familias y las comunidades, garantizando el acceso oportuno a servicios básicos, consolidando redes comunitarias e institucionales de apoyo y promoviendo acciones preventivas que eviten que hechos como este vuelvan a repetirse.

Noticia 5: maltrato físico y humillante en Bogotá

En Bogotá el pasado 10 de junio ocurrió un indignante caso de maltrato infantil, este hecho fue difundido a través de un video, hecho por la tía, y divulgado por redes sociales donde un niño, de 6 años, es agredido físicamente con una correa, la agresión fue perpetrada por quien al parecer es su padre, quien lo increpa sobre las tareas del colegio, y acto seguido le inflige las lesiones en la espalda.

Cristina Urdaneta, coordinadora nacional de incidencia explica que el caso del niño de seis años presuntamente agredido con una correa en Bogotá trasciende un hecho aislado y pone de manifiesto una realidad que continúa afectando a miles de niñas y niños en Colombia. La evidencia demuestra que el castigo físico y otras formas de maltrato pueden generar afectaciones en la salud física y mental, aumentar los niveles de ansiedad, miedo e inseguridad, deteriorar la autoestima, afectar el desarrollo socioemocional y el rendimiento escolar, e incrementar el riesgo de que la violencia se normalice y se reproduzca en las relaciones futuras. Ninguna forma de violencia contribuye a educar; por el contrario, vulnera los derechos de niñas y niños y afecta su desarrollo integral.

Este caso cobra mayor relevancia al contrastarlo con la magnitud del problema en el país. Durante 2025, en Colombia, aproximadamente cada hora un niño, niña o adolescente fue víctima de violencia intrafamiliar, una cifra que evidencia que esta problemática continúa ocurriendo de manera cotidiana, principalmente en el entorno que debería brindar mayor protección: la familia.

Consciente de esta realidad, Colombia dio un paso importante con la expedición de la Ley 2089 de 2021, que prohíbe el castigo físico, los tratos crueles, humillantes o degradantes como formas de corrección contra niñas, niños y adolescentes. La ley reconoce que la crianza debe basarse en el respeto, el diálogo y la orientación, dejando atrás la idea de que los golpes o el maltrato son mecanismos aceptables para educar.

Adicionalmente, el país adoptó la Estrategia Pedagógica Nacional para la Promoción de la Crianza Amorosa, el Cuidado y la Eliminación del Castigo Físico y los Tratos Crueles, Humillantes o Degradantes, cuyo propósito es transformar los patrones culturales que normalizan la violencia en la crianza. La estrategia busca fortalecer las capacidades de madres, padres, cuidadores e instituciones para promover prácticas de crianza positivas, prevenir la violencia y ofrecer herramientas para resolver los conflictos familiares mediante el diálogo, el afecto y el acompañamiento.

Sin embargo, la existencia de una ley y de una estrategia nacional no es suficiente si estas no llegan efectivamente a las familias. Casos como este demuestran la necesidad de acelerar su implementación en todos los departamentos y municipios del país, fortaleciendo las capacidades de las entidades territoriales, las instituciones educativas, el sector salud, el Sistema Nacional de Bienestar Familiar y los programas dirigidos a las familias. Solo así será posible avanzar hacia un cambio cultural que garantice que ninguna niña o niño siga siendo víctima de violencia bajo el argumento de la disciplina y que la crianza se base en el cuidado, el respeto y la protección de sus derechos.

Aldeas Infantiles SOS es una ONG con presencia global. En Colombia trabaja en varias regiones del país brindando apoyo a niñas, niños, adolescentes y jóvenes, impulsando sus proyectos de vida y fortaleciendo las capacidades de cuidado, protección y crianza de las familias. Todo con un mismo propósito: más cuidado en familia. 

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