​¿Cómo proteger a los niños y las niñas?
Proteger familia – 6. junio 2017

​¿Cómo proteger a los niños y las niñas?

Esta es quizá una de las preguntas que toda familia puede llegar a tener en relación al cuidado y protección de los niños y las niñas.

El tipo de relacionamiento entre padres, madres e hijos, tienen un gran impacto en el desarrollo afectivo, cognitivo, social y la salud mental de los niños, niñas y adolescentes, es decir que en las manos de los adultos está la protección integral a la niñez.

Cuando hablamos de protección existen diversas formas de entenderla debido al contexto cultural, social y las perspectivas de crianza que tenga cada adulto. Algunas personas consideran que en el ejercicio de esta responsabilidad, la de proteger a los niños y las niñas, ‘’hacen lo mejor que pueden’’, sin embargo diariamente padres y madres pierden el control, afectando la dignidad e integridad de sus hijos e hijas: puede ser con actos de abandono o castigo físico.

 ¿Qué puedo hacer para proteger adecuadamente a los niños y niñas?

  • Expresar afecto : consiste en demostrar mediante acciones y palabras el amor que sentimos hacia los hijos e hijas.
  • Presencia física: estar presentes en cada momento de su vida y disfrutar al máximo los instantes que tienen para compartir en familia.
  • Afecto, límites y consistencia: Se debe hablar con los niños y niñas, construir normas conjuntamente y darles ejemplo, lo cual les ofrece un entorno de seguridad.
  • Fomentar valores.
  • Autocontrol y consciencia: Cuando sientas rabia, recuerda que eres el adulto, que debes tener control sobre tus propias emociones, sin causar daño a los niños y niñas.
  • No tolerar ningún trato degradante o humillante hacia los niños y niñas: Cuando conozcas casos de desprotección debes denunciar ante los sectores centrales de educación, protección, salud y justicia.


 

¿Cómo afecta el maltrato infantil a los niños y niñas?

Los niños y niñas que crecen en familias o espacios donde vulneran sus derechos tienden a presentar:

  • Dificultades en el desarrollo del lenguaje, la motricidad, la socialización y manejo de emociones, debido a que a nivel afectivo no se ha propiciado el aprendizaje.
  • Comportamientos agresivos, aislamiento, ansiedad, depresión o preocupación.
  • Temor hacia sus figuras de apego (papá, mamá, familiares o cuidadores)
  • Generalmente los niños y niñas que han crecido en situaciones de presión, abandono y explotación, serán adultos con débiles competencias parentales y su tendencia será repetir estilos abusivos o negligentes hacia sus hijos e hijas.