mayo 8 2026
Economía del cuidado: hablemos de la economía que sostiene a nuestra sociedad
Invitamos a Yamid Mabesoy a conversar sobre la economía del cuidado, en este artículo encontrarás qué es el trabajo de cuidado; las diferencias entre cuidado directo y cuidado indirecto; qué caracteriza a la economía del cuidado y cuál es su importancia, así como el involucramiento de las familias en los trabajos de cuidado.
Encuentra en este artículo:
Qué es el trabajo de cuidado
Origen e importancia de la economía del cuidado
Involucramiento de las familias en el trabajo de cuidado
¿Qué es el trabajo de cuidado?
El trabajo de cuidado se refiere a todas las actividades necesarias para el sostenimiento de la vida, y asegurar el bienestar de las personas, refiriéndose por tareas que pueden ser cuantificadas monetariamente como las que no (como los emocionales). Previamente en la economía feminista, este tipo de trabajo ha sido nombrado como trabajo reproductivo, ya que se relaciona la división sexual del trabajo en la que se separan los trabajos entre ámbitos reproductivos y productivos, entendido este primero como aquel trabajo que mantiene la reproducción de la vida, y es imprescindible para el funcionamiento del sistema productivo.
Cabe resaltar que el trabajo reproductivo -que hoy se denomina también como trabajo de cuidado- ha sido invisibilizado históricamente, y ha sido asumido mayormente por las mujeres, y es la economía feminista la que ha impulsado su reconocimiento.
El trabajo de cuidado puede ser:
Por ejemplo: cuidar a una niña o niño en sus tareas, cuidar a un bebé, acompañar a citas médicas a un o una adolescente, cuidar a una persona mayor, acompañar a una persona en condición discapacidad.
Por ejemplo: limpieza de la casa, cocinar, lavar la ropa.
De igual manera este trabajo de cuidado incluye los trabajos de cuidado que realizan tanto profesionales como sectores que incluyen instituciones, organizaciones y empresas. Este trabajo remunerado se relacionado con el cuidado de niñas y niños, cuidado de personas mayores, servicios de salud, de educación y domésticos.
Un punto importante frente al trabajo de cuidado es que muchas veces familias en condiciones vulnerabilidad o con ingresos bajos no pueden comprar servicios de cuidado que ofrece el mercado, por lo que suelen ser las mujeres de estas familias quienes se sobrecargan asumiendo estos trabajos tanto de cuidado directo como indirecto, al igual que suelen ser quien realizan los trabajos de cuidado en otras familias, que, aunque se remunera es un sector aún precarizado.
¿Qué es la economía del cuidado?
Según lo anterior, la economía del cuidado será una propuesta económica que busca el reconocimiento de la contribución de los trabajos de cuidado dentro de una economía. Postulando para ello la reivindicación de las 5 erres: reconocer, redistribuir, remunerar, reducir y representar.
Yamid Mabesoy señala que: “reconocer el trabajo de cuidado es admitir que si no tuviéramos personas y familias que asumen este cuidado, realmente la sociedad no podría sostenerse. Reconocerlo desde esta vitalidad, es aceptar lo fundamental de estos trabajos para el cuidado de la vida y la reproducción de la vida, al igual que su aporte a la sociedad”.
La economía del cuidado resalta el aporte significativo de este tipo de trabajo de cuidado, y señala cómo su realización se interrelaciona con sesgos de género y estructuras de desigualdad, que atribuyen estas tareas a las mujeres, al igual que invisibiliza el papel tan relevante que tienen dentro de la sociedad.
Yamid Mabesoy explica frente a la economía del cuidado que “este tipo de trabajo de cuidado tiene una gran proporción en el trabajo no remunerado que se realiza al interior de las familias, uno que es indispensable para el bienestar y que es significativo para la sociedad” Señala también que la economía del cuidado ha establecido procesos para su reconocimiento, como lo es emprender cuentas nacionales que evidencien el aporte del cuidado de manera cuantificada.
Este tipo de procesos permiten problematizar las ideas de que los trabajos de cuidado son:
Para resaltar que los trabajos de cuidado son:
Involucramiento de las familias en el trabajo de cuidado
Yamid Mabesoy añade que los trabajos de cuidado han sido históricamente asumidos por las familias y al interior de estas, en su mayoría, por las mujeres; así como por niñas y niños. Aquello ha hecho que la cotidianidad de las familias se haya organizado para asumir trabajos como: el cuidado de niñas, niños y bebés, personas adultas o con alguna condición especial de salud. Estas situaciones implican una inversión de tiempo, unas habilidades concretas, y recursos económicos.
Estas responsabilidades tendrán un impacto en quienes asuman los trabajos de cuidado, así como en las dinámicas familiares. Vemos cómo en las dinámicas familiares, por ejemplo, las mujeres asumen de forma desproporcionada los cuidados, al igual que niños y niñas que asumen el cuidado de sus hermanas o hermanas menores.
Yamid resalta que muchas familias asumen el cuidado de personas con condiciones particulares de salud: “Por ejemplo, una persona que está a cargo del cuidado de una persona que tiene una situación de salud complicada o una enfermedad terminal, está emocionalmente comprometida, porque de alguna manera, esta persona sabe que [a pesar] de su cuidado -que lo realiza con todo el cariño-, finalmente [la persona] concluirá en una situación no deseada, esto carga emocionalmente a las personas.”
Agrega que el cuidado que las familias brindan a personas con condiciones de discapacidad, requiere un esfuerzo físico y emocional adicional, al igual que habilidades concretas, conocimientos y capacidad que es necesario desarrollar para asumir el cuidado. Según Mabesoy, en estas situaciones quienes asumen el cuidado deben conocer en qué consiste la discapacidad y cómo se puede acompañar: “aquí en nuestro país, se vuelve aún más compleja esta situación, ya que es necesario la movilización del sistema social y el sistema de salud para que garantice los servicios y los acompañamientos que se requieren a estas situaciones… Entonces, ahí no es solo el tema del cuidado que se realiza dentro del hogar, sino también el cuidado que debe ser activado y asumido por otras instituciones como las de salud, entendiendo también que tenemos un sistema de salud con falencias, que implica no solo un asunto de relacionamiento, sino casi que un tema de agenciamiento e incidencia constante”.
Aldeas Infantiles SOS es una ONG con presencia global. En Colombia trabaja en varias regiones del país brindando apoyo a niñas, niños, adolescentes y jóvenes, impulsando sus proyectos de vida y fortaleciendo las capacidades de cuidado, protección y crianza de las familias. Todo con un mismo propósito: más cuidado en familia.
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