mayo 8 2026
Violencias estructurales relacionados con género ¿Qué son?
La violencia estructural es un tipo de violencia que no siempre es visible, pero que ocurre e impacta negativamente, en esta ocasión nos centraremos de las violencias estructurales de género y su impacto en el bienestar y el desarrollo de niñas y niños.
Para ello continuamos la conversación con Yamid Mabesoy, coordinadora del área de desarrollo técnico y programático de Aldeas Infantiles SOS en Colombia con quien profundizamos sobre este tema. Léelo aquí.
En este artículo encontrarás:
Violencias estructurales de género en la familia
Violencia estructural de género y sobrecarga de tareas domésticas y de cuidado
Violencia estructural de género y violencias hacia la niñez
Violencia estructural de género y masculinidades hegemónicas
Violencias estructurales de género en la familia
Las relaciones de género desiguales se traducen en violencias de tipo estructural, plantea Yamid Mabesoy, aquello lo podemos evidenciar en que históricamente se han asignado roles, recursos y poder de forma diferenciada a mujeres, hombres, al igual que a otras identidades de género.
También es necesario resaltar que las violencias estructurales basadas en género impactan negativa tanto a mujeres, como a hombres y a personas con identidades de género diversas, si bien como veremos el impacto mayor se da hacia mujeres e identidades feminizadas. Así mismo es necesario subrayar que otras categorías de la identidad hacen que exista mayores o menores condiciones de vulnerabilidad, por lo que siempre es imprescindible sumar el enfoque interseccional.
Yamid Mabesoy añade que estas violencias estructurales basadas en género se interrelacionan con jerarquías generacionales que consideran a niñas y niños como carentes de agencia: “lo que conlleva a la generación de riesgos de violencia y explotación”
Es de esta forma que, en el entorno familiar, estas desigualdades se reflejan en:
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En distintas manifestaciones de violencia de género, como violencia física, simbólica, psicológica, patrimonial, sexual y vicaria.
Violencia estructural y sobrecarga de tareas domésticas y de cuidado
Yamid agrega que esta división jerárquica que sitúa a las niñas, mujeres e identidades feminizadas en un lugar de subordinación y asimetría de poder, ha generado que el trabajo doméstico y de cuidado, que no es remunerado y muchas veces invisibilizado, está a cargo fundamentalmente de las mujeres.
Aquello conlleva a una dependencia económica que a su vez se convierte en un factor central para la manifestación y el sostenimiento de otras violencias como la física, sexual y emocional; al igual que, la limitación de la autonomía de las mujeres.
Resalta que en los casos en las que las mujeres trabajan, esto implica para ellas una doble jornada laboral: “al tener que asumir el trabajo doméstico y de cuidado en sus familias y sacar adelante sus responsabilidades labores; todo esto genera unas condiciones de estrés, desgaste físico y emocional, y una desatención del desarrollo personal de las mujeres que se encuentran inmersas en estas situaciones.”
Explica que, en el caso de los niñas y niños, esto puede generar:
Violencia estructural de género y violencias hacia la niñez
Este tipo de violencias estructurales de género se encuentran estrechamente vinculadas con los modelos patriarcales que social y culturalmente son validados, lo que hace que se sostengan en el tiempo, explica Yamid Mabesoy.
Resalta que “Esto genera que la violencia física, psicológica, emocional, simbólica, patrimonial y sexual, se encuentren enraizadas en formas de pensamiento que implican ejercicio de poder basadas en jerarquías relacionadas con el género, la edad, la provisión de recursos e incluso la formación o el tipo de empleo, generalmente este tipo de violencias se encuentran vinculadas y se ejercen al mismo tiempo.”
Según lo anterior, la violencia física que implica el uso de la fuerza de manera directa o utilizando objetos es ejercida en la mayoría de los casos hacía niños, niñas, y mujeres, y quienes la ejercen la justifican como una forma de corrección o sanción.
Frente a la violencia psicológica y emocional explica que se relaciona con tratos humillantes, despectivos, control excesivo, indiferencia afectiva o rechazo; este tipo de violencia muchas veces se mantiene oculta, pero sus efectos o impacto en el bienestar emocional, la salud mental y la autopercepción sobre quienes es ejercida es grave.
Por otro lado, la violencia patrimonial implica la restricción en el uso de recursos, el control del dinero en el hogar, el impedir el acceso a oportunidades educativas o de desarrollo e incluso el manejo inadecuado de los recursos con los que cuenta la familia.
De otro lado, la violencia sexual implica el abuso sexual, tocamientos, exposición a contenidos inapropiados y las prácticas coercitivas.
Yamid Mabesoy agrega que “La manifestación de este tipo de violencias hacia los niños, niñas y adolescentes es común en nuestro país, impactando sus posibilidades de desarrollo, su integridad física y emocional, e incluso causando traumas que marcan sus vidas tanto por el ejercicio de las violencias en sí mismas, como por el hecho de que provengan del entorno y de las personas que se espera asuman un rol de cuidado, amor y protección.”
Además de estos efectos, es importante mencionar que violencias como la física y la sexual, se encuentran entre las razones principales por las cuales se da la separación familiar cuando estas violencias son identificadas y se abren procesos de restablecimiento de derechos hacía niños, niñas, adolescentes y jóvenes.
Violencia estructural de género y masculinidades hegemónicas
Así mismo otro de los impactos al interior de las familias que se relacionan con la violencia estructural de género, es la reproducción de masculinidades violentas tanto en hombres como en niños, lo que generará, primero, violencia hacia niñas, mujeres e identidades feminizadas, y segundo, una violencia simbólica y psicológica en niños y hombres.
El primero aspecto lo veremos en la medida en que las identidades masculinas, según el modelo patriarcal ejercen violencia, poder y dominación hacia las identidades marcadas como femeninas, generando discriminación y violencias que ya hemos anotado anteriormente.
A su vez esta misma estructura patriarcal genera una violencia hacia niños y hombres que les impacta negativamente, ya que por ejemplo ejerce sobre ellos una violencia psicológica y emocional en la medida en que no se les permite la expresión emocional y de vulnerabilidad, al igual que se resalta como mandatorios de sus identidades aspectos patriarcales como la fuerza y su rol de proveer.
Como vimos en este artículo las violencias estructurales de género impactan negativamente al conjunto de la sociedad, si bien de manera diferenciada y a escalas distintas. Es fundamental seguir impulsando una transformación social estructural hacia una sociedad igualitaria y democrática que supere este tipo de estructuras de violencia.
Las niñas y niños necesitan crecer en familia. Con tu ayuda podremos mantener nuestros servicios de fortalecimiento familiar y comunitario para brindar nuevas oportunidades a la niñez.
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