abril 1 2026
Toma mi mano: acción humanitaria y migración inversa
Este artículo aborda la acción humanitaria de Aldeas Infantiles SOS en Colombia frente a la crisis de migración y migración inversa, centrada en proteger a niños y familias en situación de emergencia.
Destaca el proyecto “Toma mi mano”, que brindó apoyo integral a más de 2.900 personas en zonas clave como La Guajira, Antioquia y Chocó. El acompañamiento incluyó protección infantil, educación en emergencias, apoyo psicosocial y fortalecimiento familiar.
El enfoque principal es garantizar el derecho a crecer en familia, incluso en los contextos más adversos.
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Migración inversa en Colombia
“Toma mi mano”: acción humanitaria que protege la infancia en contexto migratorio
Por el derecho a crecer en familia en contextos de migración
Migración inversa en Colombia
En medio de una de las crisis más complejas de la región, Colombia se ha convertido en un territorio de paso, destino y retorno. La migración ya no es una sola historia ni tiene una sola dirección. Miles de familias viven una realidad marcada por la incertidumbre, donde el viaje no siempre significa avanzar, sino también regresar.
En este contexto, la acción humanitaria cobra un sentido más profundo: no solo dar respuesta inmediata, sino proteger vínculos para prevenir la pérdida del cuidado, reconstruir esperanzas y garantizar el derecho a crecer en familia.
Durante años, el flujo migratorio en Colombia se dirigía principalmente hacia el norte del continente americano. Sin embargo, a partir de 2025, el panorama cambió. La migración inversa, es decir, el retorno de migrantes desde países que inicialmente eran destino -como EE. UU.- hacia su país de origen o terceros países, comenzó a tomar fuerza: familias enteras, tras recorrer largas y peligrosas rutas hacia Centroamérica y Norteamérica, iniciaron el camino de regreso hacia el sur del continente.
Según los hallazgos, que fueron recogidos en el informe Migración inversa en la ruta Costa Rica–Panamá–Colombia: desafíos de protección y necesidad de una respuesta humanitaria regional, más de 14.400 personas migrantes retornaron desde México y Estados Unidos e ingresaron a Colombia entre enero y agosto de 2025. Siendo Capurganá en Chocó, y Necoclí y Turbo en Antioquia, de las principales regiones receptoras, por su proximidad a Panamá.
“Las principales razones de retorno reportadas fueron la imposibilidad de ingresar a Estados Unidos (49%), los cambios en su política migratoria (46%), el temor a detenciones o deportaciones (17%) y el agotamiento de recursos económicos (34%). Estos factores, señala el informe, muestran que las decisiones de retorno no se producen de manera libre ni informada, sino como resultado de la disuasión, la coerción y la ausencia de garantías de protección en los países de tránsito y destino”1, explicó la Defensoría del Pueblo.
Así lo define este nuevo fenómeno el informe: “la migración inversa constituye, en gran medida, un retorno forzado de quienes han visto vulnerados de forma reiterada sus derechos humanos”2.
Este giro transformó la respuesta humanitaria. Ya no se trataba solo de acompañar a quienes partían, sino de recibir, proteger y apoyar a quienes volvían con experiencias difíciles, marcadas por el agotamiento físico y emocional.
Lee también: Cuando volver, también es migrar. Migración inversa.
“Toma mi mano”: acción humanitaria que protege la infancia en contexto migratorio
Frente a esta realidad, la estrategia “Toma mi mano: Protegiendo a los niños y familias afectados por la crisis migratoria humanitaria en Colombia” se convirtió en la respuesta integral centrada en la niñez y sus familias.
Durante un año y ocho meses llegamos a territorios clave como La Guajira, Antioquia y Chocó, regiones profundamente impactadas por los flujos migratorios. Allí, nuestra acción humanitaria combinó protección infantil, educación en emergencias (EiE), apoyo psicosocial y fortalecimiento de la capacidad de cuidado familiar para mitigar riesgos de desprotección y mejorar el acceso seguro a servicios esenciales.
Conoce cuál fue la respuesta humanitaria de Aldeas Infantiles SOS a la crisis migratoria en el Darién
Nuestra acción humanitaria abordó necesidades humanitarias urgentes mientras promovía la recuperación y estabilización tempranas para niños, adolescentes, familias migrantes y comunidades anfitrionas afectadas por la evolución de la dinámica migratoria.
Impactamos de manera directa más de 2.900 personas, incluyendo niños, niñas, adolescentes, cuidadores y comunidades de acogida.
Conoce nuestro impacto en el corto documental: Donde empieza el mañana. Historias de migración inversa.
A través de la estrategia:
- Realizamos gestoría de caso a través de la cual más de 2300 niñas, niños, adolescentes y cuidadores migrantes accedieron a servicios de protección.
- Más de 900 niñas, niños y adolescentes desarrollaron capacidades para el autocuidado y la autoprotección.
- Brindamos apoyo psicosocial a 150 niñas, niños y adolescentes.
- Brindamos ayuda humanitaria a cerca de 600 familias.
- Brindamos formación y apoyo a 20 emprendedores locales y empresas.
- Más de 80 lideresas y lideres participaron en el empoderamiento de redes comunitarias para la integración sociocultural.
- Cerca de 1200 personas recibieron los mensajes de protección para promover la autoprotección.
- Entregamos cerca de 700 kits de productos no alimentarios (NFI) a familias migrantes en tránsito.
- Más de 150 niñas, niños y adolescentes accedieron a actividades estructuradas de educación no formal en nuestros espacios integrales.
- Fortalecimos las capacidades, crianza y protección en contexto de emergencia a cerca de 80 madres, padres y cuidadores.
Por el derecho a crecer en familia en contextos de migración
La crisis migratoria en Colombia sigue evolucionando. Las rutas cambian, las necesidades también. Pero hay algo que permanece constante: la resiliencia de las familias y la importancia de proteger el derecho a crecer en familia, sin importar el lugar ni las circunstancias.
En contextos de emergencia, como la crisis migratoria, los riesgos de separación familiar, violencia o vulneración de derechos aumentan. Por eso, cada acción y servicios que desplegamos busca construir entornos protectores antes, durante y después de la emergencia, donde la niñez y adolescencia están en el centro.
Porque la verdadera acción humanitaria no solo responde a la emergencia, sino que siembra en el presente para el futuro. En acción humanitaria no asistimos, cuidamos.
Conoce más sobre nuestra acción humanitaria:
Protección y Acción: nuestra respuesta en contextos humanitarios
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¿Cómo fortalecemos nuestra acción humanitaria para proteger a la niñez en situaciones de emergencia?
Con tu apoyo, podemos devolverles a niñas y niños la oportunidad de soñar, aprender y construir un presente de oportunidades. Súmate y ayúdanos a proteger a la niñez que hoy vive situaciones de crisis humanitaria.
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